Un año más tarde de la operación, sin brevajes mágicos de mantenimiento....
Sabrán entonces como explota mi corazón de felicidad!
DEL CORAZON AL TECLADO
Un año más tarde de la operación, sin brevajes mágicos de mantenimiento....
Se inspiro Cecile 4 dijeron que...
Hace mucho que no escribo. Hace mucho que me estaba privando de este inmenso placer que es la escritura. Es una forma de que el alma hable, de contar lo que esta más profundo, donde a veces lo dejamos creyendo que es mejor esconderse.
Recuerdo cuando tenía 8 años y pedí de regalo un diario íntimo. Que felicidad tan grande! Era mi primer diario íntimo, tenía un minúscula candado, que para mi representaba toda mi intimidad. Todavía lo tengo, con sus hojas amarillas escritas con un lápiz que por suerte no se borra. Seguí escribiendo por muchos más años, cuentos, poesías. Era feliz sentándome en mi banquito azul con un cuaderno y una lapicera. Podía estar horas, abstraída del mundo real, pero inmersa en mi mundo de fantasías. Imaginando historias, contando al papel momentos, pero siempre escribiendo. La mayoría de las veces quedaba ahí, guardado en el papel, no lo compartía. Solo cada tanto escribía en la escuela y me exponía a los otros. En esos momentos notaba la mirada ajena, evaluadora, pero generalmente más sorprendida por mis escrituras. Para mí era algo “normal”, para las maestras y compañeros, quizás salía de la media. Entonces venían los actos y la candidata para escribir los discursos era yo. Claro que también el compartir también me exponía a las críticas. Y yo no quería discutir con nadie lo que había escrito o la forma de cómo lo había hecho. No me gustaba escribir porque el profesor lo decía. No me gustaba que me corrigieran el sentido de una oración porque para mi perdía todo el significado que le había quedado dar. Y recuerdo hoy con risas, cuando para un concurso en la escuela, la maestra decidió que lo mejor para escribir era poner música clásica… por dios! Yo quería silencio! La mejor manera para escucharse uno es con silencio… pero claro, era muy chica para estar contradiciendo a una maestra con ese tema.
Y luego crecí. Y el tiempo para escribir fue desapareciendo. Ya no tenía tiempo para sentarme en mi banquito, ya prefería salir con amigos o descubrir el mundo de la computación. Hasta que aparecieron los blogs, y ahí sentí mi corazón literario volver a latir. Me entusiasmé, mucho al principio. Pero claro, la exposición en este medio es mucho más grande. Eso me asustó un poco. Hizo que me preocupara más por el qué dirán, en lugar de focalizarme en mi placer de escribir. Un abrir y cerrar de ojos y todo mi interior expuesto a millones de personas. Pero igual me animé y escribí algunas cosas. Y cambié el banquito azul por la computadora. Era mi momento de relax, de catarsis con el mundo, de expresarme.
Y luego los problemas de grandes, que creemos que son más importantes, me absorbieron. Ya no se me caía una idea, ni lo cotidiano que en otros momentos me hizo escribir con ironía y reflexión, no encontraba su lugar en las letras.
Hasta hoy, que ya mi interior esta gritándome al oído lo más fuerte que puede para que lo escuche. Ya no sabe que más hacer. Tenía esa necesidad de dejarme llevar por las teclas, que estaba ardiendo por dentro. Pero me autocensuraba con excusas del tipo “¿para qué?”, “no se me ocurre nada”, “me da fiaca, más adelante”. Y hoy decidí abrir un Word y empezar a escribir. Lo que saliera, haciendo honor al blog, sin escalas del inconsciente al teclado… y creo que voy a cambiarle el nombre… será “Sin escalas, del corazón al teclado”. Ahora mi corazón es el que escribe, y se siente libre de hacerlo y se transmite todo eso al cuerpo entero y es como el exhalar un gran suspiro contenido durante mucho tiempo.
Y saben qué? Yo soy esta: Soy lo que soy. Y eso me hace sentir bien.
Se inspiro Cecile 0 dijeron que...
Últimamente todo es drama. En todos los aspectos lo único que escucho, miro y leo a mi alrededor es drama.
Primero fue el drama de la crisis mundial. Caos en las empresas multinacionales como la que yo trabajo. Jefe europeo que nos miraba raro, ya que no entendía como los argentinos estábamos tan tranquilos y riendo.
Luego vino el drama del dengue. Las ventas de Off en todos sus envases por las nubes. Muchos mosquitos habrán muerto de infarto a ver las caras desfiguradas por el pánico de las personas.
Y ahora si, el drama del dramón: posibilidad de pandemia mundial... Si, posibilidades hay seguro, de la misma manera que hay posibilidades que un asteroide choque con la Tierra (mejor no escribo cuantos hay rondando porque va a generar otro panic attack) o que las montañas rujan con fuerza y temblemos todos como si estuviéramos en un gran samba ochentoso.
Siempre hay posibilidades, el punto está en que hacemos con eso? Nos paralizamos de miedo? Nos preocupamos por como resolver algo que no podemos resolver?
O respiramos hondo, (si, muchas veces) nos volvemos a centrar y solo nos ocupamos de tomar precauciones?
La elección es de cada uno, sabiendo que desea para su propia realidad.
Yo, ya elegí.
Se inspiro Cecile 2 dijeron que...
Mi marido me regaló para Navidad un rompecabezas de 500 piezas! Siempre quise uno, por lo que no dudé en comenzar a armarlo...claro que lo tenía que dejar en un lugar fijo, cosa que la gata no jugara con todas las piezas.
Más allá de ver como toda persona que llegaba a casa de golpe le daba unas ganas tremendas de colaborar en el armado, tardé varias horas de varios días en armar todo el borde y la parte más fácil del centro...
Peroooo, pasó lo que NO tenía que pasar...
Vino la chica a limpiar y lo vio con tierra...
y decidió pasarle un trapito...
y se le desarmó un poquito...
pero siguió, y se le desarmó otro poquito...
entonces decidió que era buena idea limpiarlo bien, total "se arma rápido, o no?"
Conclusión:
Se inspiro Cecile 1 dijeron que...